Sabemos que la comida moderna convencional puede ser dañina para la salud, pero ¿regresar a nuestros hábitos prehistóricos es la solución?

El argumento de la llamada “dieta paleolítica” es el siguiente: el cuerpo humano se adaptó a la vida durante la Edad de Piedra y nuestra genética ha ido cambiando a lo largo del tiempo, lo que significa que, desde el punto de vista biológico, estamos en ventaja si nos comparamos con nuestros ancestros y sus dietas pre-agricultura. Los detalles varían dependiendo de la dieta, pero en general evitan los productos lácteos, las comidas a base de granos como la pasta, pan o arroz, y en algunas versiones las lentejas y granos están prohibidos.

Sus defensores argumentan que las enfermedades modernas como las cardiovasculares, diabetes y el cáncer han surgido principalmente por la incompatibilidad entre nuestra dieta moderna y nuestra anatomía prehistórica.

Pero ¿dónde están las pruebas que demuestran que comer como un cavernícola es lo mejor? Hay dos preguntas que responder aquí. Primero, ¿es cierto que somos biológicamente idénticos a los humanos de la Edad de Piedra? Y, segundo, ¿esto significa que debemos comer lo mismo? ¿esa sería la opción más saludable?

Los seguidores de la dieta paleolítica dicen que la razón para seguir este tipo de vida es que esta es la comida para la que nuestros cuerpo y, en especial, nuestros sistemas digestivos, evolucionaron. Se argumenta que consumir productos lácteos, o cualquier otra cosa que no existiera antes del nacimiento de la agricultura, es difícil tanto para la evolución como para nuestros cuerpos.

Así que aún no existe evidencia pura y dura que demuestre que debemos comer como cavernícolas. Por supuesto, no es saludable seguir una dieta basada en productos procesados como el pan blanco y los cereales con azúcar, pero esto no significa que todos los productos lácteos y los granos son dañinos, a menos que tengamos un problema específico con estos alimentos.

LEAVE A REPLY